Difícilmente se podrá promover la igualdad de sexo y género en la jubilación y en las edades avanzadas manteniendo la actual desigualdad a lo largo de la vida de las mujeres y la precariedad del vínculo laboral.
El crecimiento de la necesidad de atención a los mayores con altos niveles de dependencia no va a continuar siendo soportado hegemónicamente por sus hijas y parientes cercanos.
La persistencia de la discriminación laboral seguirá ejerciendo su influencia negativa en la salud de la mujer, manteniendo al margen del mercado de trabajo a las cuidadoras de hijos y parientes mayores. Y continuará retrasando el nacimiento del primer hijo.
Los panelistas coinciden mayoritariamente en la aspiración a que se robusteza y se consolida la autonomía de usuarias y pacientes en las decisiones profesionales que conciernen a su salud, viéndose libres de cualquier forma de discriminación y paternalismo.
Se pronostica que aumentarán las enfermedades asociadas al tabaquismo y a la adicción al alcohol, convirtiéndose las mujeres en diana preferida de campañas de inducción publicitaria.
Más de la mitad de consultados pronostican que la falta de respuesta sanitaria pública a las especificidades de la salud de la mujer desplazará su demanda de atención a la medicina privada.
Destacada unanimidad en el progreso del incremento de la incorporación de mujeres a la investigación biomédica. |