La confianza en importante avances en cuanto al control de la natalidad en la población adolescente es sumamente moderada. Las respuestas expresan una marcada preferencia por una puntuación de 6, siendo ésta tanto el valor de la mediana como la puntuación en que se da una mayoritaria concentración de frecuencias. Cabe pues describir las expectativas de ocurrencia real como muy tibias.
Figura 3.1 Distribución de pronósticos ante la afirmación: “Los progresos y el acceso a la educación sexual y a las prestaciones anticonceptivas y de planificación familiar y salud reproductiva harán disminuir el número de embarazos no deseados entre adolescentes”.
Aún menor confianza demuestra el panel sobre la efectividad de focalizar en los varones las estrategias de educación sexual con una mediana de valoración «neutra», cifrada en 5 puntos, alrededor de la cual se agrupan el 78% de las respuestas.
Figura 3.2 Distribución de pronósticos ante la afirmación: “La reorientación de las estrategias de educación sexual y consejo anticonceptivo, aumentando su actuación sobre los jóvenes (varones) contribuirá decisivamente a disminuir el número de embarazos no deseados entre adolescentes”.
El acuerdo en la aspiración de contar con políticas más activas en la prevención de embarazos no deseados es prácticamente unánime – 94% -, con una mediana de 9. Sin embargo la confianza en que se vayan a llevar a cabo actuaciones sustantivas en este ámbito es sólo moderada, pues aunque un 59% esperan avances en esa línea, el 70% se posiciona alrededor de valores de escasa definición, siendo la puntuación mediana – el 6 – la que concita la mayor proporción de respuestas: un 33%.
Figura 3.3 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación: “Se desarrollarán políticas más activas de prevención de embarazos no deseados de adolescentes, incluyendo la educación y consulta personalizada y sin necesidad de intermediarios o tutores”.
Para indagar sobre el ejercicio de participación real de las mujeres en decisiones que conciernen a sus preferencias y al respeto a su integridad física, se consultó al panel respecto a algunas cuestiones críticas como la capacidad de elección del tipo de parto, de decisión sobre la anestesia epidural, o el requerimiento de su autorización explicita para la práctica de una episiotomía.
El 97% de panelistas expresan su preferencia a favor de que la anestesia epidural obstétrica sea una prestación analgésica opcional garantizada en el sistema público, en lugar de la imperante discrecionalidad actual. Esa preferencia es muy marcada en una mayoría cualificada de respuestas – 69% - que le asigna directamente un 9. En cuanto a las expectativas de su materialización efectiva, el panel muestra un optimismo de una intensidad moderadamente alta: 64% puntuaron de 7 a 9, y el 7 concitó el 36% de las respuestas.
Figura 3.4 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación: “La anestesia epidural obstétrica será una prestación analgésica opcional garantizada, en lugar de una prestación discrecional”.
Respecto a la deseabilidad de la existencia de sistemas de vigilancia que contribuyan a reducir las cifras de episiotomías practicadas sin consentimiento, el 50% de las respuestas se centran en el 9, al tiempo que un 92% lo considera deseable (puntuando entre 7 y 9). Siguiendo un patrón constatado con frecuencia en este informe, tal intensidad en la expresión de las aspiraciones del panel no lleva aparejada una similar esperanza en su concreción, ya que sólo el 36% confía en ésta y aun de manera moderada, con el 74% de las predicciones situadas alrededor del inconclusivo 5.
Figura 3.5 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación: “Existirán sistemas de vigilancia que contribuirán a reducir las muy variables cifras de episiotomías que se practican en nuestro país (Hasta un 97% de las primíparas y el 87% de todas las parturientas)”.
Las preferencias por un aumento de alternativas de alumbramiento acordes con los valores y preferencias de las madres -como el parto domiciliario o en general la posibilidad de parto “a la carta”- son compartidas por un 74% del panel. Por el contrario, las expectativas de que estas opciones se materialicen son mínimas: tan sólo un 3% confía en su desarrollo en los próximos años, un 40% no lo espera en modo alguno y el 56% restante se ubica en la incertidumbre.
Figura 3.6 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación: “Aumentará la presencia de alternativas de alumbramiento desmedicalizadas como el parto domiciliario (y en general la posibilidad de parto “ a la carta”, según las preferencias de la madre)”.
Una amplia fracción consultada –un 76% asignando una puntuación alrededor del 8 y más de un tercio expresando el máximo valor de “deseo”, que es de 9 – se manifiesta favorable a que los tratamientos de fertilización, y demás alternativas reproductivas sean prestadas con carácter general con cargo al sistema público. Pero sólo el 9% confia verlo en el horizonte de los próximos 15 años, mientras el 20% lo descartan, configurando una distribución de pronósticos de ocurrencia con una mediana situada en el 4.
Figura 3.7 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación: “Los tratamientos de fertilización, implantación de material genético viable y otras alternativas reproductivas serán prestadas con carácter general con cargo al sistema público, en el horizonte de los próximos 15 años”.
Respecto a los requisitos para tener hijos con medios asistidos o por adopción, el 53% expresa el deseo de que se equiparen a los exigidos para tenerlos por medios “naturales”, sin necesidad de pruebas psicológicas ni contenciosos sobre la propiedad de los gametos, opción a la que se opone un 18%. En cuanto a las predicciones, el panel no espera que se materialice esta situación, ya que un 43% puntúan en el intervalo de rechazo o desconfianza (de 1 a 3) y un 53 en el atribuido a la incertidumbre (de 4 a 6).
Figura 3.8 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación: “Los requisitos para tener hijos con medios asistidos o por adopción serán los mismos que para tenerlos con medios “naturales” sin necesidad de pruebas psicológicas ni contenciosos sobre la propiedad de los gametos”.
El análisis por subgrupos del panel –realizado en base a la elevada dispersión de los deseos expresados- no evidenció diferencias de gran calado que manifestasen posturas diferentes en cuanto a lo deseable o previsible de la afirmación propuesta, aunque los grupos más directamente implicados en esta cuestión (mujeres vs. hombres, estudiosos de género vs. no estudiosos y participantes en asociaciones de promoción de la mujer vs. no participantes) se mostraron en conjunto más decididos en su apoyo afirmativo.
Figura 3.9 Distribución de deseos por sexo, participación o no en estudios de género o en asociaciones de promoción de la mujer a la afirmación: “Los requisitos para tener hijos con medios asistidos o por adopción serán los mismos que para tenerlos con medios “naturales”...”.
Consultados por la generalización de la prestación de interrupción voluntaria del embarazo por los centros sanitarios públicos, el 81% prefieren esta alternativa a la actual provisión mayoritariamente privada. Al mismo tiempo sólo un tenaz 5% confía que estos deseos se vayan a hacer realidad, distribuyéndose el resto entre un incierto 57% y un relevante 37% que muestra un abierto escepticismo.
Figura 3.10 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación: “Se generalizará efectivamente la prestación de interrupción voluntaria del embarazo en la cartera de servicios de los centros sanitarios públicos (Recuérdese que hoy en día más del 95% de las interrupciones voluntarias del embarazo se realizan extramuros del sistema público)·”.
También la potenciación de formas no quirúrgicas de interrupción voluntaria del embarazo es vista como deseable por el 83% del panel y como muy deseable por el 50% que la califica con un 9. Asimismo existe una relativa confianza – 28% - en que se lleve a cabo, aunque un 61% de respuestas se sitúan en el intervalo de puntuación poco explícita de 4 a 6.
Figura 3.11 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación: “Se potenciarán formas no quirúrgicas de interrupción voluntaria del embarazo (IVE)”.
El deseo de un incremento de servicios como los de diagnóstico prenatal y asesoramiento reproductivo es compartido por una absoluta mayoría del 98%, con un 79% mostrando preferencias muy marcadas y elevadas, que llevan a calificar con 8 y 9 su identificación con el pronóstico. También es relativamente elevada la proporción de quienes confían en la extensión de estos servicios, un 68% netamente optimistas, aunque con una intensidad más matizada: 57% en el 6,5.
Figura 3.12 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación: “Se incrementarán los servicios no estrictamente terapéuticos, como los de diagnóstico prenatal y asesoramiento reproductivo”.