Las profesionales sanitarias y su papel en la redefinición de los servicios de salud

La disminución de la ya  limitada  influencia de las mujeres en las organizaciones sanitarias, a pesar de la “feminización” estadística de éstas, es indeseada por el 83% de panel, con un 58% de respuestas claramente focalizadas en la opción mínima, coincidente con la mediana. Pese a ello, el 32% estiman que la situación se mantendrá (puntuaciones de 7 a 9).

Figura 4.21 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación: “Pese a la feminización de algunas profesiones o especialidades y al incremento del número de mujeres que estudian profesiones relacionadas con la salud, las mujeres seguirán teniendo mayor invisibilidad y menor influencia que los hombres sobre la priorización y desarrollo de la investigación, el uso de recursos y la orientación y gobernabilidad de las organizaciones sanitarias”.

De hecho, respecto a esta intensificación de la presencia de mujeres en las labores sanitarias, las respuestas son críticas con algunas asunciones, ya que  tan sólo el 22 % cree que se vaya a producir una feminización de determinadas profesiones. La dispersión y falta de significación de las predicciones, con un 67% alrededor de la incertidumbre representada por el 5, es aun mayor en lo referente a su deseabilidad: sólo un 23% quieren que se produzca, al tiempo que un 30% son contrarias a tal tendencia. 

Se realizó un análisis por subgrupos tanto de las preferencias/deseos como de los valores pronosticados.  El análisis por sexo pone de manifiesto la respuesta diferencial de mujeres (que expresan un mayor deseo y una menor confianza) y hombres (menor deseo y mayor confianza en su ocurrencia) que explica en parte la dispersión de las respuestas en ambas dimensiones.

Figura 4.22 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación: “El desarrollo de servicios para la atención de problemas con especificidades femeninas y la amplia proporción de mujeres de las nuevas cohortes profesionales llevarán a la “feminización” de algunas profesiones,  pudiendo ser tan raro encontrar un ginecólogo varón como aun lo es encontrar una uróloga».

Figura 4.23 Distribución por sexos de pronósticos y deseos ante la afirmación: “El desarrollo de servicios para la atención de problemas con especificidades femeninas... llevarán a la “feminización” de algunas profesiones... ».

En cuanto a la respuesta institucional, tampoco se aprecian posiciones nítidas sobre la deseabilidad y materialización de la aplicación de sistemas de acceso paritario a responsabilidades en el sistema de salud. El  40% expresa un deseo de que esto suceda (intervalo 7 a 9), aunque la expresión de preferencias está dispersa. Aunque se analizaron las respuestas por subgrupos, no se hallaron diferencias sustanciales entre los colectivos  integrantes del panel. En cuanto a las respuestas de pronóstico, la predicción favorable no alcanza el 10% y la indefinición alrededor del 5 concita el 80% de las respuestas.

Figura 4.24 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación: “La aplicación de sistemas de cuotas, acceso paritario  a puestos de responsabilidad directiva y estrategias similares permitirán la incorporación efectiva de las perspectivas, valores, preocupaciones e intereses femeninos y la ruptura del “statu quo”.

Como corolario de la anterior, la cuestión sobre la facilitación que para estos procesos supone la creciente incorporación de mujeres al vértice de las organizaciones pone de manifiesto la marcada preferencia a su favor, con un 86% de respuestas afirmativas y un 40% concentrándose en la puntuación máxima 9. La verosimilitud de estos acontecimientos es considerada positivamente por el 27% de las respuestas, con el 39% concentradas en la puntuación de 6, coincidente con la mediana.

Figura 4.25 Distribución de pronósticos y deseos ante la afirmación:  “La creciente incorporación de mujeres a puestos en el vértice de las organizaciones facilitará la progresiva incorporación de sus perspectivas, preocupaciones  y preferencias en el sistema sanitario”.