La evolución de la dependencia de las mujeres ancianas

Las previsiones demográficas, en las que coincide el 53% de los panelistas, señalan que en buena medida las diferencias de esperanza de vida entre hombres y mujeres se mantendrán o aumentarán durante los próximos quince años.

Figura 1.1 Distribución de pronósticos ante la afirmación: “Las diferencias de esperanza de vida entre hombres y mujeres se mantendrán o aumentarán, lo que se traducirá en un incremento de la proporción de mujeres mayores sin pareja/solas”.

Los  consultados estiman que este aumento de la esperanza de vida implicará una proporción significativamente mayor de mujeres que necesitarán ayuda para realizar las actividades básicas de la vida diaria. Las respuestas, con una mediana de 7,  se concentran en  el  59%  de los casos alrededor de un elevado acuerdo representado por el 8 y  sus valores adyacentes.

Figura 1.2 Distribución de pronósticos ante la afirmación: “Aumentará la proporción de mujeres mayores de 75 años que necesitan ayuda (total o parcial) para realizar las actividades básicas de la vida diaria por discapacidades y minusvalías limitantes de la autonomía individual”.

La predicción de que este grupo estará integrado por mujeres mayores libres de discapacidades inhabilitantes recibe un apoyo sensiblemente inferior, ya que el 51% de las respuestas se agrupan en torno a una valoración indicativa de cierta incertidumbre expresada por puntuaciones entre 4 y 6. 

Figura 1.3 Distribución de pronósticos ante la afirmación: “Aumentará la proporción de mujeres mayores de 75 años libres de incapacidades inhabilitantes, esto es, capaces de realizar autónomamente las actividades básicas de la vida diaria”.