El panel consultado muestra una muy limitada confianza en la adecuada respuesta institucional (y social) a las necesidades, preferencias y demandas identificadas. Así, las respuestas de dos tercios de los consultados se agrupan alrededor de la incertidumbre o desconfianza representada por el 5 (mediana) y más del 50% de ellos se sitúan entre el 5 y el 6 respecto a la verosimilitud de una desaparición de la artificial distinción entre servicios sanitarios y sociales en la atención a las mayores o sobre el desarrollo de programas específicos integrados e intersectoriales que atiendan las especificidades sanitarias ligadas al sexo.
Figura 1.4 Distribución de pronósticos ante la afirmación: “Desaparecerá la actual separación entre los servicios sanitarios y los sociales, especialmente en la atención a los problemas de las personas mayores”.
Figura 1.5 Distribución de pronósticos ante la afirmación: “Los Servicios Públicos de Salud desarrollarán programas y servicios específicos, integrados e intersectoriales, para atender las especificidades sanitarias ligadas al sexo”.
Menor aun es la confianza en que se produzca un ajuste en la respuesta institucional al envejecimiento, adaptándola a la mayoritaria dimensión femenina, con un 61% de las respuestas concentradas entre la incertidumbre – 5 – y las expectativas más moderadas –6 – o, si se prefiere, con un 75% de respuestas situadas en el 5 y valores adyacentes.
Figura 1.6 Distribución de pronósticos ante la afirmación: “Las previsiones de respuesta institucional al creciente envejecimiento, soledad y dependencia de los ancianos se ajustaran atendiendo a la mayoritaria presencia de mujeres mayores solas y a sus especiales necesidades”.
|