Claves de interpretación

Se sistematizó el análisis de las respuestas agrupando el rango de valores posible –de 1 a 9- en 3 grupos, interpretando cada conjunto de respuestas del siguiente modo (tabla 5).

En general se adopta esta asunción a fin de sistematizar los comentarios de las repuestas a las distintas cuestiones, aunque se ha respetado una cierta flexibilidad interpretativa,  por ejemplo, reconociendo en un pronóstico de 6 un ligero convencimiento, o valorando más negativamente un deseo puntuado en 1 que en 3.

En cuanto a la dispersión de las respuestas, se ha asumido un criterio de valoración en base a los puntos existentes entre el percentil 25 (p25) y el percentil 75 (p75):

  • Dispersión baja: dos puntos o menos entre p 25 y p 75. La gráfica de distribución muestra una distribución picuda.
  • Dispersión media: tres puntos entre el p25 y el p75. La gráfica muestra una campana.
  • Dispersión alta: 4 puntos o más entre el p25 y el p75. La gráfica muestra una forma achatada.

Las cuestiones con respuestas muy dispersas –4 o más puntos entre p25 y p75- han sido objeto de análisis comparativo entre subgrupos del panel (la composición del panel se detalla en el capítulo 5) con el fin de tratar de explicar dicha dispersión por comportamientos diferenciales de subgrupos homogéneos identificados en el delphi -por ejemplo, entre mujeres y hombres o entre profesionales sanitarios y el resto del grupo.

Cuando el análisis por subgrupos identifica diferencias sustantivas entre colectivos diferenciados dentro del panel, se representa la distribución de las respuestas mediante un diagrama de caja. Las cajas representan el área dónde se concentran el 50% de las respuestas, estando limitadas en su dimensión vertical por los valores correspondientes a los percentiles 25 y 75, y expresándose la mediana por medio de una línea interior en cada caja. La mayor o menor amplitud de las cajas corresponde al grado de dispersión de las observaciones, así una caja amplia evidencia una elevada dispersión del 50% de observaciones centrales de la distribución.

En el ejemplo 3, las diferencias entre hombres y mujeres en cuanto a los deseos de que se constituyan especialidades médicas cuyo objeto sea la salud de la mujer son muy claros sobre la gráfica: la mediana del grupo de mujeres es 8 mientras que en los hombres significa tan sólo 6 –evidenciando un mayor anhelo de que esto suceda por parte del primer grupo-  mientras que la dispersión de las respuestas del colectivo femenino es más elevada que en el masculino –visualmente representada por una caja más ancha.