| Contexto | El estudio Delphi que se presenta se inscribe dentro de la iniciativa encabezada por el Director General de la Organización Mundial de la Salud –definida en el documento World Health Report 2004: Health Research: Knowledge for Better Health- y de las recomendaciones de la Comisión Europea acerca de la integración de la igualdad de género en “todas sus instituciones, políticas, programas y prácticas”1, que ponen de relieve cómo el conocimiento aportado por la investigación y las expectativas de los ciudadanos influyen en la mejora de la equidad y efectividad de los servicios sanitarios2.
En los últimos años se ha extendido un destacado consenso en torno a la necesidad de incrementar la sensibilidad de género en la concepción de las políticas de salud y, por lo mismo, en la orientación del sistema sanitario para responder con mayor eficacia y equidad a las necesidades diferenciadas en hombre y mujeres.
En la infancia, las mujeres suelen usar con menor intensidad los servicios sanitarios, pero una vez superada la niñez, hacen un uso más elevado de un número mayor de prestaciones. Por lo tanto cualquier cambio en el sector sanitario repercutirá de manera significativa en el acceso al mismo y en la salud de las mujeres. En este contexto, la modernización o cualquier proceso de reforma del sistema sanitario será positivo en la medida en que contribuya a disminuir sustancialmente el número de mujeres sujetas a intervenciones inefectivas o innecesarias, aumente el acceso a una mejor medicina preventiva, la influencia de las mujeres en las decisiones que conciernen a su salud e integridad personal o mejore su calidad de vida en el entorno familiar, laboral y social. Si por el contrario el impacto de la evolución del sistema sanitario y la actuación de los profesionales limitan el acceso a servicios y prestaciones importantes -o si por ejemplo, el efecto final de un mayor desarrollo de la atención domiciliaria u otras prestaciones precoces supone un aumento de la carga de los cuidados de la mujer-, entonces el desarrollo del sistema sanitario no podrá ser conceptuado como positivo desde una perspectiva de sexo y género. |
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| Objectivos |
Conocer las valoraciones, aspiraciones, compromisos y pronósticos de un panel de 364 personas consultadas, profesionales, activistas y ciudadanos acerca de la evolución, en los próximos quince años, de una serie de factores institucionales, normativos, económicos y organizativos que se consideran determinantes en la evolución de las condiciones de salud de la mujer.
El estudio se propone ofrecer un conocimiento anticipado de cómo se espera que evolucionen cuestiones tales como las causas de mortalidad y morbilidad en mujeres, sus enfermedades, su capacidad de influir en los servicios sanitarios, su calidad de vida y aquellos factores económicos y sociales que ejercen una influencia decisiva sobre su salud individual y colectiva.
La consulta se propone trazar tanto un panorama prospectivo como prescriptivo de las principales dimensiones de política sanitaria asociadas a las características y especificidades de sexo y género con especial énfasis en las que se asocian con la salud de la mujer. Por lo tanto, el Delphi presta atención a las cuestiones de pronóstico –estimación de la probabilidad de ocurrencia de algo- y, asimismo, a las cuestiones de aceptabilidad o rechazo de las alternativas, tendencias, acciones, etc. que se analizan.
Se pretende que sus resultados ofrezcan una visión estratégica sobre las problemáticas de salud de la mujer, los factores relacionados con esta y su previsible evolución en los próximos 15 años. En este sentido, el estudio debería ser útil como instrumento de consulta para la planificación de políticas de salud y de servicios de salud sensibles a las características diferenciales de las mujeres, así como para aquellas específicamente orientadas a cubrir necesidades de salud del colectivo femenino. |
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