Un significativo escepticismo

En el conjunto de las respuestas a las cuestiones planteadas se advierte una mayoritaria actitud de escaso compromiso con posiciones extremas - a favor o en contra - en lo que se refiere a los pronósticos expresados sobre la verosimilitud de ocurrencia real de aquello para lo que, paradójicamente, también de manera mayoritaria se expresa inequívoca aspiración, preferencia o deseo. En síntesis, se desconfía que ocurra aquello que se desea con vehemencia, como si un temor a pecar de ingenuidad obligara a discriminar entre lo aceptablemente deseable y lo razonablemente esperable.

Así, a una preferencia absoluta por las formas de cuidado comunitario de las mujeres mayores dependientes frente a las de corte asilar, se une la elevada desconfianza expresada sobre la probabilidad de que las administraciones vayan a orientar sus respuestas de acuerdo con ese sentir generalizado o con las necesidades específicas de las mujeres de edad avanzada.

También se aprecian implícitos contrastes entre el deseo unánime de una significativa incorporación de mujeres al vértice de la actividad investigadora en biomedicina y la extendida duda respecto a que ésta vaya a suponer un avance en la integración del punto de vista del género en la política de investigación y en el diseño de  proyectos.

Sin embargo extraer conclusiones precipitadas de este aparente pesimismo transversal a lo largo del estudio podría ser inadecuado. Puede que a la vista de estos resultados presentados  algunos apunten hacia una cierta degradación de la confianza  en la receptividad de los políticos hacia sus prioridades como expresión de desconfianza en las instituciones. En tal caso es conveniente recordar que con razonamientos similares se podría cuestionar la  aparentemente   menguada  capacidad de compromiso con la iniciativa y la acción cívica asertiva de quienes muestran ese  grado de disociación entre lo que se reivindica y lo que realmente se espera conseguir.

Esta consideración no pretende ocultar la severidad del juicio que emerge hacia nuestras instituciones de convivencia, si no más bien señalar la dimensión generalizada - de toda la ciudadanía - de la responsabilidad  tanto de enunciar y defender las aspiraciones colectivas contemporáneas de justicia social e igualdad de género, como de  reducir las incertidumbres acerca de cómo asegurar su logro.

Asumiendo que el riesgo asociado a solicitar a los panelistas una doble dimensión en sus pronósticos – deseo y  predicción pragmática- es el de aumentar  la exigencia  del lector en el análisis y la interpretación de los resultados, estimamos que vale la pena asumirlo.